La odontología está en constante evolución gracias a los avances en métodos, técnicas e implementación de nuevas tecnologías que permiten una mayor inmediatez y eficacia a la hora de corregir los problemas de salud bucodental del paciente, así como una mejora en su calidad de vida. De hecho, el desarrollo y el uso de los implantes dentales se considera uno de los mayores avances del sector dental en los últimos 40 años.

La implantología no solo aporta ventajas objetivas, en cuanto al aspecto técnico del proceso, sino que mejora mucho la vida de las personas en el aspecto funcional, ya que pueden comer con total comodidad. Aunque sí deben seguir una serie de recomendaciones. Y, desde el punto de vista psicológico y social, el hecho de llevar unos dientes fijos desde el primer momento facilita enormemente las relaciones sociales y, evidentemente, mejorará rápidamente la autoestima del paciente.

Los pacientes acuden a la clínica preocupados porque han perdido un diente o tienen un problema grave, una pieza que no se puede salvar debido a traumatismo, fractura, caries avanzadas o por enfermedad periodontal muy severa; y les influye tanto en su vida personal como profesional. Gracias a nuestra experiencia en implantología, unida a las técnicas más avanzadas, podemos llegar a planificar una cirugía, lo menos invasiva posible, para poner los implantes a cada uno de nuestros pacientes, sin necesidad de limar las piezas adyacentes; y conservando la salud de los tejidos colindantes. Aseguramos, así, un pronóstico a largo plazo con mejoras estéticas que saltan a la vista instantáneamente.

Una vez restaurada la pieza dental, se recomienda al paciente, sobre todo, tener sentido común. Esto es realizar una vida normal, aunque masticando con cuidado: no se debe hacer una excesiva presión sobre la zona al cepillarse los dientes. Además, el paciente debe enjuagarse la boca con colutorios antisépticos para que no se infecte la zona, y, si es necesario y así se lo recomienda el doctor, hacer uso de antibióticos y antiinflamatorios.

Asimismo, es imprescindible una revisión en la semana próxima a la colocación del implante y revisiones periódicas posteriormente, según las indicaciones médicas recibidas, para mantener una correcta salud bucodental.

¿CÓMO ES EL PROCESO?

FASE 1
Colocación del implante en el espacio bucal donde se necesita actuar.

FASE 2
Durante un periodo que varía en cada paciente, el implante se integra en el hueso de la mandíbula.

FASE 3
Una vez integrado, se procede a colocar el diente dando, de este modo, por finalizado el tratamiento.

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