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La acumulación de sarro es cada vez más frecuente en las personas, muchas de ellas ni siquiera son conscientes de la importancia que esto tiene ya que puede derivar en enfermedades mucho más graves, así nos lo ha contado nuestro odontólogo Sergio Gómez.

 

¿Qué es el sarro dental y qué tipos hay?

Una de las partes de nuestro cuerpo más expuesta a las bacterias, es la boca. En ella se forma, debido a los microorganismos, la placa bacteriana, que si no es eliminada con una correcta higiene bucal, terminará clasificándose, debido a los minerales de nuestra saliva, para terminar transformándose en sarro, un problema al principio meramente estético que puede terminar ocasionando la pérdida completa del diente.

Existen 2 tipos de sarro, que podemos clasificar según su localización;

Supragingival: Cuando el sarro se encuentra por encima de la línea de la encía.

Subgingival: Cuando el sarro se encuentra por debajo de la línea de la encía.

 

¿Cómo se forma el sarro dental?

Generalmente, este problema se debe a una deficiente higiene bucodental, ya sea por un escaso cepillado de dientes o porque se acumula en zonas donde es difícil llegar, también puede acumularse sobre los dientes y entre ellos, lo mismo que ocurre en el caso de las encías, donde puede llegar a meterse entre la encía y el propio diente llegando a causar enfermedades graves, como la periodontitis.

Pero no solo influye la higiene bucodental, este problema también puede deberse a otros factores como los hábitos alimentarios o el tabaco el cual influye negativamente sobre este tema. Dentro de los hábitos alimenticios destacan aquellos que pueden alterar el nivel de pH de nuestra saliva, como bebidas alcohólicas, refrescos o productos con un alto grado de azúcar. Un pH ácido, es decir, con un nivel inferior a 5, es un ambiente idóneo para que las bacterias puedan adherirse a los dientes y comience así la formación de placa bacteriana. También puede existir predisposición genética a la producción y acumulación de esta sustancia.

 

Consecuencias de la aparición del sarro dental

El sarro, como ya hemos comentado anteriormente, tiene varios puntos negativos, el menos perjudicial para nuestra salud es el aspecto estético, ya que al presentarse en nuestras encías y dientes nos afecta negativamente a la sonrisa.

Por otro lado, el sarro, es el causante de algunas de las más comunes enfermedades de nuestra boca, como pueden ser las enfermedades periodontales, como pueden ser la periodontitis y la gingivitis.

En esta última, se produce una inflamación de la encía que puede ocasionar la irritación, el enrojecimiento, la hinchazón, un mal aliento o un sangrado de las encías al cepillarse.
La periodontitis, se caracteriza por ser un estado más avanzado de la enfermedad gingival, en la que aparte de los síntomas anteriores también se producen inflamaciones y un sangrado constante, que termina con la pérdida del diente, ya que afecta a la inserción, que es el hueso que une la encía y el propio diente.

El sarro dental también se encarga de provocarnos un mal aliento y contribuye de manera significativa a la formación de caries, la cual solo afectará al

comienzo al esmalte dental, pero si no es tratada a tiempo, puede llegar hasta el nervio y ocasionarnos daños mayores.

 

¿Cómo eliminar el sarro dental?

Una vez formado el sarro, es muy complicado para nosotros poder quitarlo, ya sea a base de cepillados u cualquier otra forma, ya que aunque existen numerosos remedios caseros para “librarnos” de este problema, solo hay una forma de eliminarlo y es realizándose una limpieza bucal, ya que es el único método en el que realmente podemos ver los resultados de manera rápida y eficaz.

En este proceso, no es necesaria la anestesia, ya que es completamente indoloro. Por lo que equipado de una punta de ultrasonidos se limpia el esmalte visible de los dientes, que no es dañado (contrariamente a lo que se cree).

Se recomienda hacerse una o dos limpiezas bucales al año, especialmente para algunos grupos de personas como embarazadas y personas enfermas de hipertensión, diabetes u otras enfermedades sistemáticas que afectan al torrente sanguíneo.

Si fuese necesario eliminar sarro de forma más profunda, sería necesario un tratamiento distinto, llamado curetaje, en el que si se precisa anestesia local y es más complicada de realizar, a este proceso se le denomina raspado o alisado circular.

 

¿Cómo podemos prevenir su aparición?

Para la prevención del sarro, lo mejor que se puede hacer es mantener una buena higiene bucodental de forma periódica combinándolo con una buena forma de cepillado, no deberíamos tener problemas con el sarro, pero como más vale prevenir que curar, os recomendamos una lista de alimentos “detergente” ya que al masticarlos, limpian la dentadura mientras los masticas, lo que ayuda a evitar la acumulación de sarro, como por ejemplo, las manzanas, melones o fresas, verduras como el apio o el tomate u otros alimentos como el perejil o las semillas de sésamo.

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